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sábado, 30 de abril de 2016

Las leyendas Extraordinarias de Popayán / Reseña

¡Las leyendas de Marco Antonio!


Alvaro GRijalba G.webÁLVARO GRIJALBA GÓMEZ
Cuando abrí el libro “Leyendas Extraordinarias de Popayán”, del sorprendente poeta y escritor payanés Marco Antonio Valencia Calle, intuí de inmediato la dimensión de lo escrito en su nueva creación literaria, con la que perspicazmente logra construir fantasmagorías seductoras, enmarcadas dentro de finas y exquisitas alegorías ficcionarias, que cautivan y envuelven la mente del lector hasta el final de su obra.
Marco Antonio Valencia, con sus leyendas payanesas, nos transporta al encuentro maravilloso con el pasado de esa Popayán cargada de añoranzas y recuerdos, que aún fantasea con el mito y la creencia que las niguas patojas, inyectaron a Cervantes la chispa que lo llevó en su alucinación a crear el hidalgo don Quijote de la Mancha, y que los restos de éste, reposan bajo la Torre del Reloj, o que el espectro de Oscar Wilde en compañía del maestro Valencia, su hijo Alvaro Pio y el mismo Quijote, pasean por los corredores y jardines de la hermosa casona del Museo Valencia, discutiendo de poesía y política.
De inmediato sentí igualmente en mis retinas, el atrayente impacto de las plumillas del Maestro Rodrigo Valencia Quijano, -de los Valencias y Quijanos de leyendas e historias también-, quien con la genialidad y fantasía pictórica de sus extraordinarias grafías ilustrativas, nos revela el contenido de cada leyenda del libro, plasmando y resumiendo en ellas las quimeras fantasiosas de los relatos del autor.
Marco Antonio, recrea con la fluidez y naturalidad propia de su exquisita narrativa, todas y cada una de las páginas del libro, contando hechos parabólicos ocurridos en épocas y lugares de esta hermosa Villa pubenence, que nos trasladan, entre el mito de lo increíble y los rasgos de una relativa realidad, a esos mismos tiempos y espacios que arman sus leyendas.
En alguna de sus fábulas el autor intencionalmente esconde la verdad, para no herir susceptibilidades de personajes que fueron o son reales, sin que ello implique perder la intencionalidad para que permanezcan insinuados en la memoria histórica de la ciudad, como hechos ciertos de ocurrencia, generosamente cubiertos con el velo de la prudencia del escritor, caso del capítulo de “La fabulosa historia de la Corona de los Andes”.
Las historias ficticias que rodean el libro, como la de Babieca el Caballo del Cid Campeador, que termina sepultado bajo la estatua de Sebastián de Belalcázar, esculpida por el artista español Victorio Macho en el Morro de Tulcán, o la de Catalina la sobrina del conquistador y fundador de la ciudad, que fue sorprendida por su marido en la cama con un poeta y ambos terminaron apuñalados por éste, o las de la “Juana Raquel” meretriz samaritana que acompañó a los ejércitos libertadores, sepultada en la Loma de Cartagena que deambula por las calles en la noche, son jácaras labradas con el cincel de la inmensa capacidad creadora del autor.
Marco Antonio Valencia Calle, posee una predisposición natural para escribir, que es inherente a su fisonomía de literato y poeta de amplia proyección, que demuestra su ingente virtualidad y talento para deleitar historias o investigar en las tradiciones y encontrar temas para convertirlos en leyendas y contarlas como lo hace en su obra.
Es un devorador de libros, un ávido lector y un dedicado investigador que busca en la tradición oral el material necesario para poner a funcionar su ágil imaginación literaria y escribir obras que como ésta y otras publicadas, le han valido el reconocimiento nacional e internacional como escritor y poeta, o le sirve para digitar ahora sus habituales columnas en los diversos medios de comunicación.
Marco Antonio Valencia, haciendo honor a su segundo apellido, calle abajo y calle arriba, recorre y repasa la historia payanesa, relee sus memorias, capta, comprime, resume y edita logrando maravillosos resultados literarios que deleitan la imaginación y el espíritu de la literatura colombiana.
La enhorabuena al distinguido, querido y apreciado escritor payanés por sus “Leyendas Extraordinarias de Popayán”, el libro recomendado, sin límites de tiempo. Aplausos!


Leer más en: http://elnuevoliberal.com/las-leyendas-de-marco-antonio/#ixzz4A5MQjVS6

domingo, 13 de marzo de 2016

Valenciacale publica libro de poemas en redes sociales

POEMARIO CAUCANISTAN, SERÁ PUBLICADO EN TWITTER

El poeta colombiano Marco Antonio Valencia Calle publicará entre el 13 y el 22 de marzo el poemario CAUCANISTAN en Twitter, como un preámbulo a la firma del acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de la FARC en la Habana Cuba, el próximo 23 de marzo.
El poemario será publicado a razón de cinco poemas diarios, durante diez días por esta importante red social bajo el hashtag #Caucanistan, y cada poema tendrá 140 caracteres. El primer libro escrito por el autor en el formato de microblogging.

Al terminar la edición virtual, el poeta divulgará el libro completo en su blogwww.marcoantoniovalenciacalle.blogspot.com y en los periódicos y páginas web que apoyen la propuesta literaria y cultural, que narra lo que ha sido el conflicto armado en el suroccidente colombiano, desde el punto de vista de las víctimas.
Nacido en Popayán, Marco Antonio Valencia es Magíster en Filología Hispánica, ex becario de la Fundación Carolina, y durante los últimos tres años referido por la empresa Cifras & Conceptos como el líder de opinión más leído en el departamento del Cauca, donde publica una columna semanal en varios periódicos de la región.

Su libro más reciente LEYENDAS EXTRAORDINARIAS DE POPAYÁN, publicado el año anterior, con excelente aceptación de la crítica y el público, tendrá una tercera edición de carácter bilingüe para mediados del año 2016, parte de la editorial SIC, de Bucaramanga.

#caucanistan
POEMARIO CAUCANISTAN, SERÁ PUBLICADO EN TWITTER

El poeta colombiano Marco Antonio Valencia Calle publicará entre el 13 y el 22 de marzo el poemario CAUCANISTAN en Twitter, como un preámbulo a la firma del acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de la FARC en la Habana Cuba, el próximo 23 de marzo.
El poemario será publicado a razón de cinco poemas diarios, durante diez días por esta importante red social bajo el hashtag #Caucanistan, y cada poema tendrá 140 caracteres. El primer libro escrito por el autor en el formato de microblogging.

Al terminar la edición virtual, el poeta divulgará el libro completo en su blogwww.marcoantoniovalenciacalle.blogspot.com y en los periódicos y páginas web que apoyen la propuesta literaria y cultural, que narra lo que ha sido el conflicto armado en el suroccidente colombiano, desde el punto de vista de las víctimas.
Nacido en Popayán, Marco Antonio Valencia es Magíster en Filología Hispánica, ex becario de la Fundación Carolina, y durante los últimos tres años referido por la empresa Cifras & Conceptos como el líder de opinión más leído en el departamento del Cauca, donde publica una columna semanal en varios periódicos de la región.

Su libro más reciente LEYENDAS EXTRAORDINARIAS DE POPAYÁN, publicado el año anterior, con excelente aceptación de la crítica y el público, tendrá una tercera edición de carácter bilingüe para mediados del año 2016, parte de la editorial SIC, de Bucaramanga.

#caucanistan
 
 


miércoles, 18 de noviembre de 2015

sábado, 29 de agosto de 2015

PARTICIPACIÓN FESTIVAL INTERNACIONAL POESIA DE CALI

MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE

Popayán, 1967


Magíster en Filología Hispánica, Especialista en Pedagogía de la Lectura y la Escritura, Licenciado en Literatura y Lengua Española. Miembro Fundador de la Asociación Caucana de escritores (2000).. 2º Lugar VII Concurso Nacional de Poesía Universitaria “Euclides Jaramillo Arango”. Armenia  2001. Beca Fundación Carolina para estudios en el Instituto de la Lengua Española, Madrid España, con nota final Summa cum Laude. 2005-2006.  2º Puesto II Premio Iberoamericano de Poesía “Pablo Neruda 100 Años”, Temuco Chile. 2004 Premio Nacional de Poesía Carlos Héctor Trejos, Riosucio Caldas, 2004. Premio Nacional “descanse en paz la guerra”, Poesía Sin Banderas, Casa Silva Bogotá,2003. Premio Nacional de Poesía Ciudad de Chiquinquirá. Año 2003.  Premio Departamental de literatura “Caucanízate”. Popayán, 2007. Expresidente del Consejo Nacional de Literatura, 2009-2011. 


POEMAS

El violinista negro

Heredé el nombre, el color de la piel y la música de mi abuelo. Un negro enorme que vino de los genes de un esclavo traído contra su voluntad a Cartagena y escapó robándose a la hija de un príncipe ruso para que los blancos sintieran qué se vive cuando a uno le arrancan del corazón a los seres amados.
Heredé de esta pareja de fugitivos un murmullo de nostalgias por sus castillos perdidos, y de mi padre una música amarga que suelo interpretar con el violín para espantar a los fantasmas, el calor, el tedio.
Esta música es sencilla como la lluvia y va dejando entendimiento y compasión en un hilo de circunstancias que no se pueden contar, sólo escuchar. Todo mi pasado no se puede entender sin los llantos de este violín y las oraciones de las cantaoras para celebrar cada cosa cada día, o sin las mañanas cosechando maíz y las tardes cazando venados al filo de la noche, o sin las noches al borde de un fogón con llamas que se avivan al verbo de las fantasías que narran los abuelos.
Los gemidos de mis negras los acompaño con el violín. Las oraciones de mis mayores las acompaño con mi violín. Las historias de los viejos que narran de dónde venimos las acompaño con el violín. Soy el violinista negro de esta ciudad blanca, el intérprete que lleva todas cicatrices del mundo en la mirada.


Un ataúd para la memoria

Los enviados del cielo me hablan lenguas extrañas. Y como poetas visionarios me señalan los caminos, la música y el cielo, pero no entiendo. ¡No los entiendo!

Esta danza de milagros, de dones y de amor, de paraísos y de cielos no me alcanza para presentir, para ver, ni para entender.
Es como andar entre  los pasillos de un viñedo de alegorías y prodigios, pero todo me es incomprensible… Dios mío, por qué soy tan sordo, tan ciego, tan pequeño.
La feria de la vida está allí, me dicen. Pero no alcanzo a verla, ni a presentirla,  ni a gozarla… y  las emociones de la muerte que se avecinan. Me faltó la luz, me faltó el fuego de Dios ardiendo en el pecho para intentar un poema, el milagro de un poema.
Se me fue la vida girando por las fronteras de izquierda a derecha, con la mano en la bandolera, con el vaso a medio tomar.


Mi corazón de piedra y de silencios

La cena servida, el amor en el plato, la alegría en la mesa, pero nada; el egoísmo no me deja paladear ni entender nada. Todo es madera cruda en el pecho del huésped. Y no entiendo nada y nada del hombre me es comprensible.
Se me desgajan las ideas después del vino palabreando con la luna, pero ningún paisaje me sirve para entender.
Mi corazón de piedra y de silencios está amarrado a la nada. Mi corazón forrado de todos los placeres no conoce los dones, solo las puertas abiertas de la esclavitud y la misericordia del llanto. Pero nada, no entiende de nada.
Soy un huérfano, un niño autista que murió cuando vio morir el amor entre sus padres.


Sacrificio de sacrificios

Que vengan los ángeles o cualquiera que cante, y me diga que me ama. Que vengan los hijos, los amores vividos, y el afecto de los amigos a mirarme el rostro antes que el río de la muerte me pudra del todo, y ya nadie pueda reconocerme.
Qué importancia tiene comentar si al final hubo dolores en la piel o en los huesos, si morí en paz o en guerra con mis propias debilidades, si al final de todo el cielo está abierto como un jardín sin puertas para esta alma furiosa como la mía, y si mis cenizas enviadas a la tierra ni siquiera me esperan.
Que venga la muerte, que venga… desafié una tarde. Y cuando llegó tan sólo le pedí que me dejara mirar el rostro de los amados y escuchar esas canciones de amor que me enseñaron de misterios y de la vida.
Los he visto a todos ustedes en mi memoria. Para eso fui fotógrafo y poeta y me sacrifiqué por todos.
Ahora, que me miran por última vez, espero  que me digan que me aman por última vez.


Las tinieblas susurrantes

Mientras el dolor le corre por las venas en vez de poder mirar la vida por la ventana, y cuando las fuerzas le abandonan justo cuando en la arena de la plaza cae una lluvia de flores y aplausos. Mientras los dueños de la muerte condenan su libertad a vivir entre paredes rojizas, pisos hediondos y tinieblas susurrantes. Mientras no haya tristeza más intensa y aturdidora que la prodigada por los ladridos de los días. Mientras el dolor acumulado sirva de expiación y con los ojos del alma se siga mirando el castillo…
Este poeta que se enamoró tantas veces de la misma mujer, que dejó de ver el sol por dedicarse a envejecer en el regazo de su amada, que no pudo viajar a otros puertos del mundo para poder ser dueño de sus emociones y cuidar un árbol de pino en su jardín, irá recogiendo culpas para su tragedia emocional detrás de barrotes que le hablan.


Todos lo vimos por el noticiero

Hay un drama esta noche. Un drama para alimentar al monstruo de la historia y los riachuelos de sangre que corren por las calles de mi país. Una pareja de hermanos ha muerto fusilada cuando los bandidos intentaron tomarse un cuartel de policía en ese juego eterno que vivimos entre guerrilleros y soldados.
Al momento de su muerte la niña imitó el sonido de la ametralladora como si a cada bala incrustada en su cuerpo fuera necesario pronunciarla. De la boca del chico sólo se escuchó el eco de un madrazo nacido de sus entrañas.
La chica cerró los ojos con fuerza y murió con la frente arrugada y mostrando los dientes. Su hermano, en cambio, se murió con los ojos abiertos mirando al cielo como si estuviera frente a un espejo y en su rostro la mueca de una sonrisa.
Fue una muerte absurda, como todas las muertes de los que viven ajenos al margen de la estupidez o de la iluminación de la guerra.
Los asesinos, con sus destinos marcados por la sal, se fueron a morir a otro lado.
Todos lo vimos por el noticiero.

domingo, 2 de agosto de 2015

LOS GUERREROS

                                                       
por
Marco Antonio Valencia Calle

cuando los miro, se me asemejan vampiros absurdos.
cerdos acorazados que ignoran los pasos de la venganza.

tienen los ojos azules y las manos seguras pero en la
espalda una tarde triste que los acusa.

me hablan con señas y monosílabos para no tener la
trenza de una amistad y prevenir esas lágrimas
inútiles de las despedidas.

a pesar de mis odios y maldiciones
recordarlos incendiará con frecuencia mis horas de cariño
por la patria.

LO MÁS DIFÍCIL DE CONTAR



No encuentro resignación en la fe, ni en la alegría de los alimentos litúrgicos.
Morirse es fácil y lamentar lo inevitable puede ser una banalidad para frívolos.
Las hazañas humanas tan raras como perdonar desaparecieron de mis límites, y ahora solo encuentro un montón de palabras secas regadas por pastorcitos en campos baldíos, o lo que es peor, en espíritus áridos y desplazados hacia la izquierda donde el sol se pinta de rojo y florecen las pasiones, los dolores,
y claro, las dudas.

Las dudas tuyas y las mías.

jueves, 30 de abril de 2015

POEMAS MARCO ANTONIO VALENCIA/ TRADUCIDOS AL PORTUGES



Autor: Marco Antonio Valencia Calle (Colombia)
Tradução: Kassia da Silva Santana (Brasil)




do livro “Os versos do iguana

As amantes *

“quem não compreende um olhar,
também não compreende
uma ampla explicação”

- refrão árabe -

às amantes não se cumprimenta
se as encontras por casualidade
na fila do banco, nos coquetéis ou em uma festa,
muito menos nos supermercados
às amantes não se cumprimenta
com um beijo na bochecha
quando as encontras,
se pisca o olho e
se sorri para elas com a melhor das picardias
desenhada no rosto
elas entendem,
devem entender
entendes?

às amantes não se cumprimenta
mas quando o encontro é inevitável
e a saudação iniludível

com o olhar podes adentrar-lhe ao coração
para acariciar-lhe um pouco
elas entendem
devem entender
entendes?

às amantes não se cumprimenta
com abraços efusivos
nem as envia flores em seu aniversário
nem se diz coisas bonitas por telefone
é perigoso
elas entendem
devem entender
entendes?

* Amantes: do livro “Os versos do iguana”, da coleção literária Estuário. Popayán, Colombia, 2005

las amantes

“quien no comprende una mirada,
tampoco comprende
una larga explicación”
- refrán árabe -

a las amantes no se les saluda
si te las encuentras por casualidad
en la fila del banco, los cócteles o una fiesta,
mucho menos en los supermercados

a las amantes no se les saluda
con un beso en la mejilla
cuando te las encuentras,
se les guiñe un ojo y
se les sonríe con la mejor de las picardías
dibujada en el rostro
ellas entienden,
deben entender
¿entiendes?

a las amantes no se les saluda
pero cuando el encuentro es inevitable
y el saludo ineludible


con la mirada te le puedes meter al corazón
para acariciarla un poco
ellas entienden
deben entender
¿entiendes?


a las amantes no se les saluda
con abrazos efusivos
ni se les envía flores en su cumpleaños
ni se les dicen cosas bonitas por el teléfono
es peligroso
ellas entienden

deben entender
¿entiendes?

sábado, 11 de abril de 2015

EL RÍO QUE FLUYE


  POEMAS DE MARCO ANTONIO VALENCIA EN LETRALIA,
http://www.letralia.com/269/letras12.htm

El agua que fluye

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Este paraíso de sombras y silencios nos inunda de tristezas... se salva por un barquito de papel en el mar de las indiferencias.
*
Tanta tristeza en la mirada hace creer que somos huérfanos de paz. Con la voz manchada y los huesos temblando, todavía somos capaces de reír.
*
En otra tarde, en otro cielo, en otro rostro, hay otra mirada triste... no solo nosotros lloramos nuestros muertos. Otros, en otra parte, lloran los suyos.
*
Si todas las heridas en el corazón, de todos los heridos por la indiferencia, fueran huéspedes de la paz por un momento...
*
Tanta ceniza de muerto, tanta muerte sin duelo, tanta tristeza sin sentido, tanta lágrima al vuelo, para nada. Corazones de piedra ajena, tengan piedad de nosotros, amén.
*
Y nos quedan las canciones tristes de una tierra sembrada de huesos. Pedazos de cielo sin emociones ni lápidas, de patria sin orgullo.
*
Que las palabras de todos reclamen la verdad a las mentiras. Que la paz perdida se deje ver entre los rostros de los indiferentes.
*
Todo diálogo roto, toda pérdida, toda desilusión, todo grito de rabia... nos condena. La paz que nos titirita arde en fogatas de leño verde.
*
Los delirios de los guerreros terminan en fosas de cementerios sin epitafios. Frente a la guerra de los tontos, los ruegos son inútiles.
*
Mis palabras no dicen nada, ni son nada. Mis miedos no son nada y a nadie le importan. En otro Universo mi clamor de paz tendría eco y amigos.
*
La sangre derramada por mis mayores, tan grande como el miedo de mis noches. Y no crecerá la paz en esta pesadilla de miedos. Urge sembrar una semillita por la paz.
*
La paz no existe por aquí. Es palabra incierta, polvo de ilusos, cielo de condenados. La paz, una lluvia de fábulas sin nombre y sin amor.
*
Este país no tiene miedos, tiene silencios que es distinto. Los ruidos de la guerra ahogan todas las denuncias, todos los horrores.
*
No me duelen los muertos ajenos. Cuando matan a uno de nosotros, a un hermano colombiano, muero de vergüenza un poco, morimos todos un poco.
*
No hace falta hablar de guerra, cuando hay llanto de viudas en el cementerio y en el cielo no aparecen los nombres de los extraviados. La flor de la paz no quiere germinar.
*
Comenzamos a flotar en sueños manchados de rojo. A vender ilusiones por la paz como milagros en papel de colores. Sin palomas blancas, no hay esperanza.
*
He traído pan al desayuno una y otra vez. He colocado frutos en la mesa una y otra vez... Pero tú, con esa indiferencia, no alimentas mi paz, ¿entonces?
*
Este país de aviones sin conductor, de rieles dañados y sirenas ahogadas. De esperas mutiladas y muertos en el río... era un sueño, es un sueño, será un sueño.
*
Desde cada ventana de la nación, se ve un paisaje distinto. Hoy ya no quisiera ver más esas lágrimas tristes que lo inundan todo.
*
Nuestro miedo no tiene boca para decir. Nuestra boca no tiene ilusiones para sembrar árboles ni semillas de paz. Vocación de paz sin alma y sin manos.
*
No nos alcanza la sonrisa para vislumbrar la paz. Fuimos amamantados por noticias de violencia y guerra. Condenados a vivir con bastones de incertidumbre.
*
Somos ciegos pero el fantasma del olvido no vuela en nuestra historia. Somos indiferentes, pero los huesos de nuestros muertos están allí.
*
Embriagados. Ebrios de miedo. Con la mirada escondida. Sin sueños, pero tristes por el pasado. Mi alma en la jaula de un país en guerra.
*
El silencio: el escondite. Hacernos los ciegos: la solución. Quejarnos por la ineficiencia de otros: el escape.
*
Cabalgo en potros de miedo. Esquivo la mirada de escenas de miedo. No hago nada contra la violencia por miedo. El miedo ilumina.
*
Matan a uno y resoplamos. Un muerto es luz que enceguece la ira. Insecto molesto para nuestra viva indiferencia.

lunes, 22 de diciembre de 2014

CARTA A UN SOLDADO EN NAVIDAD



CARTA A UN SOLDADO EN NAVIDAD
POR:
Marco Antonio Valencia Calle
Soldado. Mañana es Noche Buena y quiero desearte Feliz Navidad. Espero puedas leer esta carta de alguien que un día estuvo en tu lugar, que sintió y vivió tus mismas inquietudes. Que por momentos pensó que no podría soportar pasar una navidad lejos de casa, que estar de guardia sin natilla y abrazos de los amados era la más dura de las pruebas humanas.
Yo estuve allí. Con los dedos engarrotados de frío, aferrado a mi fusil, con el pecho en alto y en posición de descanso durante ocho horas continuas, bajo una lluvia pertinaz, tiritando, con el culo apretado y algo de rabia. Si, tiritando por horas mientras en todas partes la gente cantaba villancicos, unidos, en familia…
Así fue mi lanza, mientras allí –como en el resto del país-, la gente manifestaba su alegría navideña nosotros los soldados de la patria estábamos afuera con lágrimas en los ojos pensando en una chica, la familia ó nuestras madres.  Pero sobrevivimos lancita. Sobrevivimos como vos tenés que sobrevivir, porque la noche buena y la noche de año viejo, lejos de casa, en horas de servicio militar, son dos pruebas psicológicas para formar el carácter y el espíritu de un hombre firme. Sin vivir esas batallas comando, el entrenamiento del soldado es incompleto.
Pasar navidad lejos de casa, en las trincheras, en la base, en la garita, en la enfermería, mientras el mundo se despeina en la parranda puede arrugarte corazón, y la serpiente de las tentaciones macabras te puede aconsejar mal haciéndote olvidar la misión y la causa que has jurado defender. Pero vos mi soldado, podes soportarlo…, tenés que poder, miles de soldados antes que vos lo hicimos y después de vos, miles lo seguirán haciendo.
Cuando uno está allí, en la trinchera, en plena Navidad, comiendo mierda, envidiando el jolgorio  de los otros, uno cree que la vida es injusta, y nos preguntamos qué hacemos allí y dan ganas de largarse y dejarlo todo botado. Pero te quiero contar, desde mi experiencia y desde la perspectiva de los años, que sin vos la Navidad sería imposible. Que sin tu sacrificio y tu entrega, en ninguna parte de Colombia podríamos comer natilla ni hacer un baile, ni abrazar a nuestras madres de manera tranquila.
Cuando estés agobiado mi Soldado, ponete a orar para tener fe. Repetí tus oraciones o tus canciones preferidas, una y otra vez, y no te dejés engañar por la vanidad de una fiesta perdida. Vendrán muchas fiestas para vos y podrás disfrutarlas en libertad gracias al legado, que con tu sacrificio de hoy, vos mismo estas ayudando a conservar.
Si te toca de guardia en las noches de fiesta, es por una razón: te necesitamos más que al imaginario de Papá Noel. Sin vos ahí, cuidando la carretera, la torre de energía, o lo que sea, las cosas no serían iguales. Te lo explico: sos un símbolo real que nos da seguridad, tu figura representa al Estado y la protección que nos brinda a los ciudadanos. Vos sos la imagen de un país organizado, y personificás con tu uniforme, tu fusil y tu actitud de guardián, las garantías que brinda la Constitución para vivir en paz.  Y no es carreta, ni teoría, lancita: así son las cosas.
Un símbolo, soldado, es algo poderoso. La cruz de Cristo es un símbolo de fe, por ejemplo; y el soldado con su uniforme simboliza “al centinela”, al “defensor”, a la persona que nos cuida. Y el que cuida es el “Ángel de la Guardia”. Vos mi soldado, allí, en la trinchera, o donde estés, olvidado por muchos, con tu actitud de hombre, y tu corazón de valiente, sos nuestro Ángel de la Guarda. A vos mi héroe, te saludo y ante ti me quito el sombrero.
Pero no creas que estas solo. Acá en la iglesia, y en todas las iglesia católicas del mundo, hay un par de palabras para vos, te lo juro, son bendiciones al vuelo, recibilas en el corazón, que a nadie le sobran bendiciones, la vida es larga, y los buenos deseos que te sobran hoy, se volverán realidad mañana, cuando ya libre de tu compromiso contigo mismo y con la patria, podás andar tranquilo organizando tu vida en libertad, la libertad que hoy cuidás con tan duro sacrificio.
Feliz Navidad para ti soldado, y para todos los hombres y mujeres que integran las fuerzas militares  y de policía de Colombia.
Nota: Feliz Navidad para todos mis lectores, amigos y familiares. Gracias por elegirme durante dos años consecutivos como el columnista más leído del departamento del Cauca.  Se les quiere.

domingo, 4 de diciembre de 2011

POEMA B,144

La postal que más leo, de todas las que me enviaste, es esa donde te descubres frágil, levantas alas y te arrojas a los abismos del silencio.


La escena que más recuerdo, es aquella donde levantas el rostro con una media sonrisa y me pides que “llene tu pequeño espacio con algo de luz”.

La canción con la que más te añoro, es aquella donde me dices que el amor es una trampa, pero hay un premio para los osados.

Todo lo recuerdo bien: fue un relámpago el que nos cegó y terminamos hablando sobre el vino y la codicia. El resto fue adivinarnos.

domingo, 20 de noviembre de 2011

las mujeres que me gustan

las mujeres que me gustan se visten de falda,
de colores cálidos y zapatos abiertos.

las mujeres que me gustan me juegan con la mirada y la sonrisa,
con la indiferencia y el olvido.

las mujeres que me gustan tienen los dedos de los pies limpios,
las manos llenas de agua cálida y una historia sorpresa escondida por ahí.

las mujeres que me gustan son coquetas, volátiles, sonrientes, elegantes, susurrantes
eróticas, alegres, comprometidas...
infieles y vanidosas.

me gustan que le sonrían a otros que me la jueguen y me odien.

las mujeres que me gustan están en las calles, en las fiestas
en tu mirada y en mi taza de limosnas.

(noviembre 24/2000.

miércoles, 2 de febrero de 2011

EXTRAÑAS MUTACIONES/ PORTUGUES

do livro Descanse em paz a guerra.

ESTRANHAS mutações *


Tenho o coração de pedra seca e as lágrimas ausentes de dor
Ninguém me matou, nem me roubou o carinho dos amados
Não fui guerreiro, nem assisti a marchas pela paz, nem disparei
Nem odiei a ninguém por pensar diferente
Por dessentir

Só que agora, me entrou a nostalgia:
cresci entre os rumores de uma guerra,
e vivi entre as entranhas da batalha mesma
e o naufrágio

temo às incertezas surgidas pelas conciliações
e à carreta da paz e ao espontâneo amor entre os sobreviventes,

dizem que haverá trégua,

é um eco, um grito além no fundo dos meus pesadelos.


Autor: Marco Antonio Valencia Calle
Tradução: Kassia da Silva Santana






O LIVRO dos soluços *

Aqui existem histórias que fervem a medo e não se podem contar
Que paralisa e colocam a carne de galinha, de chuvisco, de noite pobre

Um livro de histórias escritas à margem da história oficial
Com nomes de gente que agora é osso e pó
De gente mutilada, desvencilhada, cega o esquizofrênica

Um livro com histórias da guerra dos meus tempos
Uma guerra santa, uma guerra louca, uma guerra sem pernas
Uma guerra sem amor e muitos dízimos para o ódio

Houve gente de coração valente que formou trincheira no medo
E houve gente covarde que se arrastou com uma arma entre as costelas

Todos estivemos ali, presentes,
Mas graças a Deus este é um país de gente sem memória,
Sem história nem imprensa para as lembranças das infâmias

E amanhã seremos felizes



Autor: Marco Antonio Valencia Calle
Tradução: Kassia da Silva Santana



NOTAS:
*“Estranhas mutações” e “ o livro dos soluços”, do livro Descanse em paz a guerra. Casa de poesia Silva, Bogotá 2003.

Com o poema Estranhas mutações, o poeta ganhou o prêmio nacional de poesia “descanse em paz a guerra” Casa Silva ano 2003.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Del libro: Bestiario Familiar

la abuela


la abuela ve imágenes de la virgen en piedras y hojas de cualquier jardín cuando hace visitas

en la luna ve a la sagrada familia y no un conejo como todos
y en cada hijo, en cada hijo suyo ve una esperanza calada en azúcar

y por las tardes toma café amargo hablando con seres teñidos de imaginación y habla popular

ella es como un libro
de consejos sabios
oraciones santas, largas, misteriosas

en cualquier momento alza las cejas, arruga la cara y pronostica lluvia,
verano o visitas.

entonces corre a la cocina y prepara café con hojaldres.
el café, dice, sirve para toda ocasión
- y su café es el mejor de este cielo –
lo dicen todos.

la abuela no huele a persona vieja, huele a ternura.
cuando la abrazas.
su sombra, bajo el sol, es la de una ánima alada
y su voz, es tierna y extraña como la de una pantera:
es una voz
melodiosa pero llena de regaños.
su corazón suele ser un mapa de afectos trenzados en hilos de oro y desafectos construidos en cáscaras de huevo.
es un corazón que se abre cada noche para rezar el rosario completo a la Virgen María
luego vuelve a cerrarse
como una flor.

la abuela es de las mujeres que dice ver dragones en las nubes
y toma agüitas para cada dolor
pone flores en el comedor aunque no haya pan,
y todos presumen que tiene cien años
por su sabiduría.

la abuela tiene los ojos tristes
por los años, tal vez,
pero la mirada viva
y aunque pocos lo crean
su dentadura está completa y blanca,
no solo porque su esposo es el dentista del pueblo
sino porque comió caldo de pichones siete días
de luna llena,
con salsa de paico y un poco de sal.

la abuela, mi abuela, como todas las abuelas del mundo,
no es de esta tierra
es de las mujeres que ya no hay
y no vuelven a nacer.

viernes, 22 de enero de 2010

MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE (1967)

Poeta e escritor colombiano- Mestre em Filologia Hispânica. Especialista em Pedagogia da Leitura e a Escritura, Licenciado em Literatura e Língua Espanhola.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

sábado, 26 de septiembre de 2009


LOS GUERREROS

cuando los miro, se me asemejan vampiros absurdos.
cerdos acorazados que ignoran los pasos de la venganza.

tienen los ojos azules y las manos seguras pero en la
espalda una tarde triste que los acusa.

me hablan con señas y monosílabos para no tener la
trenza de una amistad y prevenir esas lágrimas
inútiles de las despedidas.

a pesar de mis odios y maldiciones
recordarlos incendiará con frecuencia mis horas de cariño
por la patria.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Por estos lados del mundo

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Por estos lados del mundo nos azota una extraña enfermedad. La otra cara de la melancolía para sorprender a los desconocidos. Una larga nota musical que nos ayuda a descubrir la crueldad, a enrollar las angustias. Un jardín de difuntos que nos tapiza el pánico y nos llena de brisa triste la sonrisa. El idioma del abandono.Todos andamos con la carne desgarrada, el corazón lapidado y las entrañas sin misericordia. Con los ojos dorados después de haber visto todos los horrores, los vértigos y desastres que se viven cuando hay una guerra.



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viernes, 18 de septiembre de 2009

Para vivir en el olvido

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Extraños crímenes de guerra se develan por entero para vivir en el olvido. No es la historia la que olvida las mentiras en flor, es la alquimia del alma de este pueblo la que olvida los malos olores para sobrevivir a sus defectos.
Cada olvido es un nuevo principio en los sembrados de hortalizas junto a los cultivos del fracaso. Hay lugares en el cuerpo de un hombre donde nadie puede llegar para ayudarnos, darnos un consejo, rescatar los afectos, sobrevivir a las alegrías perdidas; o regresarnos al instante previo de la desgracia que nos enluta el alma, los días, y la rabia.Entonces viene el olvido y todo se encarga.


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miércoles, 16 de septiembre de 2009

En busca

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En este castillo donde he llorado la muerte de mis parientes. En este rompecabezas de país donde todos los mortales por vanidad hemos asistido a batir pañuelos blancos en la calle. Donde las arrogancias de clase se han ido río a bajo como los cadáveres sin rostro que anuncian en la radio como si fueran muebles a la venta. Donde hemos besado con duda las ofertas para días de paz como si fueran sueños a medio recordar. Donde todos los modos y formas del miedo se han hecho presentes para mitigar el aburrimiento de los domingos. Donde los vampiros y monstruos de ultratumba nos asustan menos que los terroristas o las elecciones populares.

En este castillo donde he llorado la muerte de mis parientes y aúllan las pesadillas de mis días, escribo con sangre un puñado de cartas a los poetas en busca de la solidaridad perdida, de la conciencia extraviada.



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