lunes 16 de enero de 2012
*
Nada me habla ni me gruñe. Es una quietud de lentejuelas y rostros ciegos. Exiliado estoy en mi propio andar, en la muerte calma que vivo.
*
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Entrada más reciente
Entrada antigua
Página principal
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada